{"id":10125,"date":"2020-04-15T12:29:33","date_gmt":"2020-04-15T11:29:33","guid":{"rendered":"https:\/\/osalde.org\/?p=10125"},"modified":"2020-04-15T12:32:33","modified_gmt":"2020-04-15T11:32:33","slug":"quizas-no-fue-el-murcielago-de-wuhan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/osalde.org\/eu\/quizas-no-fue-el-murcielago-de-wuhan\/","title":{"rendered":"Quiz\u00e1 no fue el murci\u00e9lago de Wuham"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">por I\u00f1aki M\u00e1rkez, miembro de OME y Osalde<br \/>\n<!--more--><\/p>\n<p>El Covid-19 es una cepa de esa familia de coronavirus que ocasiona afecciones respiratorias, leves con frecuencia, pero que en personas vulnerables pueden ocasionar enfermedades graves. Es un tipo de virus que conocimos anteriormente con el s\u00edndrome respiratorio agudo de Oriente Medio (MERS) y el s\u00edndrome respiratorio agudo severo (SARS) en Asia, relacionado con la gripe aviar. Se dijo que era de origen animal, atribuido a murci\u00e9lagos, sin conocerse el lugar de su origen debido a la r\u00e1pida mutaci\u00f3n de los virus que, en nuestra intercomunicaci\u00f3n global, se desplaza en horas de un lugar a otro sea cual sea la distancia. Wuham fue el lugar donde primero se manifest\u00f3 de modo amplio, pero desconocemos su origen. Hay otras muchas tesis que apuntan a que la transmisi\u00f3n pudo ser a trav\u00e9s de las personas.<\/p>\n<p>Son muchos los animales que consumimos (aves, ovinos, bovinos, peces, etc.) que reciben pesticidas, ma\u00edz transg\u00e9nico, antibi\u00f3ticos y antivirales para prevenir sus posibles enfermedades (y para mayor engorde) que pueden posteriormente generar enormes resistencias. La misma OMS ha dado varios toques de atenci\u00f3n a la industria de la alimentaci\u00f3n por estas cuestiones, sobre todo por el uso excesivo de antibi\u00f3ticos.<\/p>\n<p>Habr\u00eda muchos m\u00e1s elementos cr\u00edticos sobre estas cuestiones como la desforestaci\u00f3n y la creciente expansi\u00f3n de la industria agropecuaria, o los inmensos incendios, la agricultura y ganader\u00eda industriales masivas, esquilmar especies, el hacinamiento urbano con sus zonas degradadas, la contaminaci\u00f3n de las aguas y ciudades\u2026 y todas esas situaciones que conducen al cambio clim\u00e1tico y hacen que los animales, grandes o peque\u00f1os, cambien sus h\u00e1bitats.<\/p>\n<p>Murci\u00e9lagos, ratas, mosquitos, aves urbanas o animales dom\u00e9sticos pueden ser trasmisores de enfermedades varias, algo no habitual pero posible.<\/p>\n<p>El sistema (capitalista) actual no va a criticar esos funcionamientos pues ser\u00eda poner en cuesti\u00f3n el negocio de las industrias transnacionales y la multitud de otras empresas menores subsidiarias \u00bfQui\u00e9n pedir\u00e1 a Monsanto-Bayer, Basf, Syngenta o DuPont, que controlan en oligopolio la mayor\u00eda del mercado mundial de agroqu\u00edmicos, para que modifiquen sus criterios de producci\u00f3n? Nadie. Obligar\u00eda a cuestionar el actual sistema alimentario industrial, desde la producci\u00f3n de semillas, cultivo, recolecci\u00f3n, procesamiento y consumo. Al mismo tiempo, las empresas farmac\u00e9uticas, de la alimentaci\u00f3n, cosm\u00e9tica o incluso del ocio, bien apoyadas por el negocio inform\u00e1tico a trav\u00e9s de la comunicaci\u00f3n virtual, con las empresas GAFAM (Google, Amazon, Facebook, Apple, Microsoft) nos controlan vidas y bolsillos mientras crecen las desigualdades reales por todo el planeta.<\/p>\n<p>No est\u00e1 claro si tras esta pandemia vamos a caminar hacia un nuevo orden mundial como algunos auguran, pero s\u00ed muchos opinaremos que este sistema no solo no funciona pensando en la ciudadan\u00eda sino que la lleva a al aniquilamiento de muchos miles, muchos millones de personas. En nuestro asumido o impuesto neoliberalismo, con precarios sistemas de salud incapaces\u00a0de atender a la enorme poblaci\u00f3n que enferma en muchas \u00e1reas del mundo con enfermedades producidas por sus propias grandes empresas. Para muestras ah\u00ed tenemos la obesidad, hipertensi\u00f3n, problemas cardiovasculares, diabetes, algunos c\u00e1nceres y un buen n\u00famero de comportamientos adictivos.<\/p>\n<p>En esta pandemia, los gobiernos proclaman que atender\u00e1n prioritariamente a las personas mayores y a las m\u00e1s necesitadas. M\u00e1s de la mitad del planeta vive en pa\u00edses con sistemas de salud incapacitados para semejante empresa, EE.UU. incluido, y solo aguantar\u00e1n malamente el parcheo asistencial, peor a\u00fan si han desmantelado o desprotegido la Sanidad P\u00fablica.<\/p>\n<p>El sistema neoliberal anuncia que lo va a lograr mediante \u201cla guerra\u201d al virus y \u201cbatallas\u201d contra la infecci\u00f3n. Se recurre al lenguaje b\u00e9lico, incluso con escenograf\u00eda militar en los espacios p\u00fablicos cuando no es un problema militar, como tampoco es solo una cuesti\u00f3n de tecnolog\u00eda farmac\u00e9utica. Habr\u00e1 que conocer las causas y no debilitar los sistemas de salud para un adecuado abordaje con respuestas colectivas. Con nuevas culturas que cuestionen lo actualmente establecido, con sistemas sanitarios que piensen m\u00e1s en la promoci\u00f3n de la salud, en la atenci\u00f3n primaria y que cuiden a sus profesionales. Miles de sanitarias y sanitarios, y esas profesionales no sanitarias, tan necesarias para su adecuada actividad, estaban ya y las hemos visualizado ahora en primera l\u00ednea de la atenci\u00f3n sanitaria, precisan que se consolide su puesto de trabajo. Con mejores condiciones, con reconocimiento institucional (el social ya lo tienen), con recursos, con la financiaci\u00f3n precisa.<\/p>\n<p>Esperemos que los fracasos de las pol\u00edticas y actuaciones previas no sean el pre\u00e1mbulo de nuevo per\u00edodo de precariedad en la salud p\u00fablica ni de totalitarismos lenguaraces que traten de ocupar nuevos espacios. Si aprendemos las lecciones de esta pandemia daremos la importancia debida a los recursos p\u00fablicos, tambi\u00e9n en la Salud.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por I\u00f1aki M\u00e1rkez, miembro de OME y Osalde<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":10127,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[1287,1284,1161,806,759,807],"tags":[1312],"class_list":["post-10125","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-1287","category-ano","category-editorial","category-epidemiologia","category-memoria","category-salud-publica","tag-coronavirus"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"eu","enabled_languages":["es","eu"],"languages":{"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"eu":{"title":false,"content":false,"excerpt":false}}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10125","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10125"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10125\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10127"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10125"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10125"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/osalde.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10125"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}