SERMAS: Ley de Buen Gobierno y Gestión Sanitaria

SERMAS: Ley de Buen Gobierno y Gestión Sanitaria

Madrid aprueba la Ley que prohíbe designar gerentes de hospital ‘a dedo’

Fuente: redaccionmedica 15 de diciembre de 2017 Sergio Lopez

La Asamblea de Madrid ha sacado adelante con los votos a favor de PP, PSOE y Ciudadanos y la abstención de Podemos la Ley de buen gobierno y profesionalización de la gestión sanitaria que plasma, tras dos años de ponencia parlamentaria, el acuerdo unánime de la Cámara a finales de 2015 para mejorar y democratizar el funcionamiento interno del Servicio Madrileño de Salud (Sermas). La Ley ha sido definida como histórica y como referente para el resto de organizaciones sanitarias españolas por la mayoría de la cámara. Podemos, por su parte, ha definido su postura como “abstención constructiva”.

La Ley ha sido aprobada con un elevado nivel de consenso y sin enmiendas vivas, ya que durante su larga tramitación se han transaccionado enmiendas de todos los grupos, además de recogerse aportaciones de diferentes sectores de la sociedad civil relacionados con la sanidad, como colegios profesionales o asociaciones.

El portavoz del PSOE, José Manuel Freire, ha señalado que “es posiblemente la ley de la sanidad española más importante desde el estatuto marco” y ha dicho que “va a tener un enorme impacto no solo aquí, sino fuera de la comunidad autónoma”. Freire ha agradecido a organizaciones como el Consejo General de Colegios de Médicos o la Asociación de Economía de la Sanidad (AES) y “a lo mejor de la intelectualidad sanitaria” algunos documentos que sentaron las bases de esta norma. También ha destacado algunos aspectos novedosos de la ley como la composición de los consejos de salud, con vocales municipales y de la sociedad civil. Para subrayar su incomprensión ante la abstención de Podemos, también ha relatado cómo la formación morada aportó ideas “muy innovadoras” en la definición de estas estructuras. “Esta ley no garantiza que las cosas mejoren, pero les garantizo que sin esta ley las cosas no mejorarán”, ha dicho, antes de señalar que los socialistas ya plantearon este tipo de cambios ya en 2011 y que si ahora se aprueban “es porque ha cambiado la composición de la cámara”.

Según Regina Plañiol portavoz del PP en la Comisión de Sanidad de la Asamblea de Madrid, la ley se traducirá en más participación y más transparencia y tiene al paciente como eje del sistema. Cree que Madrid se convertirá en “referente” a nivel europeo en materia de gestión sanitaria con una norma que ha definido como “la ley que regula las reglas del juego” a partir de ahora.

La portavoz de Podemos, Mónica García, ha reconocido que esta ley “es un primer paso fundamental”, pero ha dudado de que sea “un gran acuerdo” como sostienen el resto de grupos, sino “una primera piedra” frente a un modelo “opaco y extremadamente politizado”. Para García esta ley no cumple las expectativas, ya que “un poco de profesionalización no es profesionalización” y no produce un “cambio estructural”. “No queríamos arbitrariedad, pero tampoco discrecionalidad”, ha señalado, considerando que con esta norma los comités de selección de directivos no son independientes.

A este último asunto, el de los gerentes, se ha referido también el portavoz de Ciudadanos, Enrique Veloso, pero en términos contrarios. Lo ha resumido con un juego de palabras: “se acabó la dedocracia”. En opinión de Veloso, a partir de ahora sólo habrá gestión profesional en la sanidad madrileña; en ese sentido ha destacado las exigencias de transparencia y publicidad; la regulación de los consejos territoriales de salud, para incluir asociaciones y representantes públicos, y la creación de códigos de buenas prácticas exigible a todo el personal directivo. No obstante, ha destacado que ahora la pelota está en el tejado del Gobierno, que, en el plazo máximo de un año, tendrá que desarrollar la normativa. “Si ustedes no cumplen, la Ley no generará profesionalización, órganos de participación o autonomía de gestión”, ha dicho.