Preocupante aumento de la tasa de listeriosis invasivas transmitida por alimentos

Preocupante aumento de la tasa de listeriosis invasivas transmitida por alimentos

Una infección por listeria, presuntamente adquirida por ingestión de queso de leche cruda de oveja,  se complicó hasta provocar meningitis a un paciente en Madrid. El queso, producido en una Cooperativa gipuzkoana ha sido retirado preventivamente.

Los casos invasivos de listeriosis por alimentos se han triplicado en cinco años. “La tendencia al alza es preocupante y demanda mayor atención”, explica el Centro Europeo de Control de Enfermedades.

Fuentes: eldiario.es Departamento de Salud Pública Gobierno Vasco

La listeriosis se transmite muy habitualmente por la comida. En 2016 los casos confirmados en la UE fueron 2.536, con una tasa por 100.000 h de 0,47. Multiplica por 1,4 los detectados en 2012. En España se contaron 363 por los 109 de 2012. En la CAPV se registraron en 2016 40 casos, con una tasa por 100.000 h de 1,70. Se registraron dos brotes en los últimos 7 años, uno en 2012 y otro en 2013. La letalidad de la UE fue del 16,2% entre los 1.524 casos confirmados con evolutivos conocidos. Las infecciones por Listeria monocytogenes se informaron con mayor frecuencia en la población anciana en el grupo de edad de más de 64 años y particularmente en el grupo de edad de más de 84 años.

Si se mira al mapa europeo, después de Alemania, que reportó 707 infecciones por listeria, Francia –con 375– y España presentan el volumen más destacado.

Esta patología está en el grupo de infecciones zoonóticas: que pasan de los animales a los humanos. ¿Su método de transmisión? La comida. “Los alimentos contaminados como leche y quesos no higienizados (blandos), alimentos preparados como el paté, productos cárnicos en lonchas vegetales contaminados o productos de la pesca ahumados”, son los principales grupos, explica el Instituto de Salud Carlos III. Otra vía habitual es la transmisión de madre a hijos mediante la placenta o en el canal del parto.

El caso del hombre infectado que ha terminado por desarrollar meningitis es uno de los peores cuadros médicos derivados de la listeriosis. Los sanitarios explican que la enfermedad suele pasarse “con una fiebre leve”. Pero en grupos de riesgo sí puede convertirse en grave. Esos grupos son los recién nacidos, embarazadas, las personas mayores y con inmunodepresión.

Más del 95% de los casos listeriosis invasiva detectados en la Unión Europea en 2016 necesitaron hospitalizar a los pacientes. Es la infección zoonótica con proporción de pacientes ingresados en hospital más alta. Murieron el 10% de todos los infectados aquel curso, según el Centro de Control Europeo. La tasa de letalidad de la enfermedad en estos grupos supera el 30%. En los neonatos, si se desarrolla en los cuatro primeros días de vida, llega a la mitad de los afectados.

El agente responsable es la bacteria Listeria monocytogenes, especialmente resistente. Aguanta mejor que otros patógenos el medio ácido y prolifera en temperaturas bajas, incluso por debajo de la refrigeración.

Aunque los criterios de seguridad contra la listeria fueron regulados por la Comisión Europea en 2006 y “a pesar de haberse aplicado desde entonces”, la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) acaba de emitir una “opinión científica” sobre esta enfermedad “debido al incremento de casos detectados”. En ella, subraya que, dada la importancia de la contaminación durante el procesado de los alimentos, la persistencia de la Listeria monocytogenes en ese entorno se considera la fuente principal de contaminación. “La persistencia es el resultado de una combinación de medidas higiénicas inadecuadas y la capacidad de adaptación de la bacteria”.

Las autoridades sanitarias han acabado por calificar esta enfermedad como un problema de salud pública. Sin embargo, presenta dificultades para acotarlo. En un estudio sobre la incidencia de la listerioris en España, el investigador Fernando Parrilla Valera (de la Agencia de Salud Pública de Catalunya) explicaba que los brotes epidémicos son complicados de rastrear porque la bacteria tarda en incubarse mucho tiempo: entre 5 y 70 días. Una conclusión que refuerza la EFSA al subrayar la dificultad “para ligar los casos humanos con el alimento que los causa”.

El investigador añade que la mencionada resistencia de Listeria “favorece su desarrollo en los procesos de conservación y almacenamiento de los alimentos”. Parrilla Valera insiste en su documento que la importancia de esta enfermedad por su “elevada letalidad”. Actualmente, hay declarado un brote múltiple en la Unión Europea que afecta a cinco países: Austria, Dinamarca, Finlandia, Suecia y Reino Unido. Los análisis han indicado que los casos tienen una fuente común aunque todavía no han podido identificarla o ponderar el riesgo de que haya más casos.